Juicio por Jimena Salas: La tía de las gemelas contó un detalle aberrante

Desde hace 8 días se lleva adelante la audiencia de debate en contra de Sergio Vargas y Nicolás F. Cajal Gauffin por a muerte de Jimena Salas. Con el paso de más de 60 testigos, en la jornada de ayer se escuchó a una tía de las hijas de Salas y Gauffin. 

Judith Natalia Ruiz, prima política de Cajal Gauffin y quien recibió en su domicilio de Campo Quijano a las menores tras el lamentable hecho, contó que en «los primeros tiempos (una de las niñas) simulaba con las muñecas el asesinato de su mamá. Siempre Ken mataba a la Barbie y hacía referencia al asesino como el ‘señor malo’, ‘el hombre malo», expresó.

La mujer, según consignó Página 12, sostuvo que la niña contaba cómo la había empujado. «Jugaba con cuchillos y hacía alusión de cómo la había apuñalado».

También me contaba que el ‘señor o el hombre malo’ (siempre hablaba así), las había encerrado y había golpeado a (la hermana melliza) con una mesa. «Ella hizo mucho alusión de lo acontecido», relató.

Por ultimo, describió a Jimena como maravillosa. «Con sus hijas era un amor, muy presente. Dedicó su vida a las nenas (…) No conozco a nadie que no la haya querido», aseguró la testigo respecto de la joven asesinada. 

Contradicciones respecto a Nicolás Cajal Gauffin 

En este caso la fiscala Ana Salinas Odorisio le recalcó a la mujer que en una declaración previa ella había dicho que Cajal Gauffín era «un boludo». «Es una familia muy rara. No pondría las manos en el fuego por él». La testigo lo atribuyó a que en ese momento estaba enojada porque mientras ella misma buscaba por todos los medios dar con un dato que ayude a identificar a los culpables, notó una «frialdad en él» pero aclaró que hoy entiende que se equivocó.

Las diferencias eran por un hombre, Jorge Calo, que se acercó afirmando que podía ayudar en la investigación. Ruiz creía que el viudo nunca le había prestado atención, pero luego supo que se había reunido con él y lo descartó porque lo evaluó como poco serio. 

También declaró el marido de esta testigo, Carlos Gordillo Gauffín. La pareja relató que en un momento tomaron contacto con  Jorge Calo, que decía ser de Vaqueros, quien afirmaba tener información del caso y que tenía vínculo con la madrina de una de las hijas de Salas. El hombre les dijo que a él también le fueron a preguntar por el caniche. 

«Cuando él (Calo) se entera del móvil del perrito, manifiesta que al tiempo lo vuelve a llamar uno de los que él suponía que podían haber estado vinculados, para que lo ayuden en su casa, (…) para algún trabajo hogareño. Cuando termina esto, le dice que lo va a acercar a su casa en su vehículo. El muchacho este sube al vehículo sin remera, sin nada en el torso y él (Calo) pone unos papeles en el asiento, cuando se baja supongo que lo habrá recogido al papel, lo habrá guardado y es lo que nos da a nosotros pero que posteriormente presentamos en Fiscalía», sostuvo Gordillo Gauffín.

Finalmente, añadió que cuando fue a brindar una declaración en Fiscalía, le informaron que en esos papeles no habían encontrado elementos de ADN compatibles con los perfiles genéticos encontrados en la escena del crimen.