Los trabajadores de Luque continúan sin tener respuestas

Les deben tres sueldos y no hay definiciones sobre su futuro. El sindicato de Comercio ya habla de cierre.

Los trabajadores de la sucursal salteña del mayorista Luque viven en total incertidumbre. Quizás, lo único que tienen en claro, es que ya no volverán aquellas jornadas de cajas abarrotadas de clientes mayoristas y minoristas que llegaban hasta la calle Orán al 1100 atraídos por los precios.

Ayer se cumplieron 14 llamados a conciliaciones y nada se resolvió.

Son 43 los trabajadores en Salta que no reciben sus salarios desde septiembre. Les deben tres sueldos y medio y al día de hoy ya no tienen demasiadas esperanzas de poder cobrar.

La cuestión central es la incertidumbre. La casa central está en la ciudad de San Miguel de Tucumán, la cual ya cerró y ellos quedaron en un limbo.

«Los problemas comenzaron en julio último cuando dejaron de abastecernos de mercaderías. Luego vinieron los salarios impagos y ahora no tenemos ninguna novedad. No pagaron ni la luz, por lo que tenemos que alquilar un grupo electrógeno para poder funcionar desde el 30 de septiembre. Cuesta 2 mil pesos el gasoil diario, pero ni eso podemos solventar», dijo Iván Viveros, quien es delegado de los trabajadores junto a Emilia Lazarte.

En el grupo de trabajadores hasta el gerente está involucrado porque tampoco recibe remuneración alguna. Entonces comenzaron a vender la mercadería que tenían para pagarse a cuenta de los salarios. No duraron mucho.

Al no poder reponer la mercadería fueron achicando la recaudación y los espacios disponibles para la venta.

«Nosotros somos trabajadores que jamás realizamos un paro. Nosotros queremos trabajar, pero necesitamos que nos digan algo. Nos convocaron a audiencias de conciliación, pero nadie viene y por eso no sabemos qué hacer», dijo Lazarte.

Estanterías vacías, heladeras apagadas, la playa sin vehículos y ni un cliente dentro del enorme local. Entonces los trabajadores salen al fresco de la mañana y se muestran resignados ante la falta de alguna respuesta.

«Nosotros le queremos pedir a los medios de Tucumán que pongan en sus agendas nuestros reclamos. Nosotros no existimos allá y es por eso que la familia de Emilio Luque tiene que dar algún tipo de respuesta», dijo otro trabajador.

En el comercio aún hay mercadería para la venta; es la no perecedera. Pañales, todo tipo de bebidas, cafés, yerba y electrodomésticos. Lo interesante es que están a precios de hace 4 meses porque no los pudieron actualizar.

De pronto, en uno de los parlantes con radio, dispuesto para la venta, los trabajadores se reúnen para escuchar en el programa de Adrián Valenzuela a Angel Ortíz, secretario gremial del Sindicato de Empleados de Comercio de Salta. El SEC es el gremio que actualmente está representando los reclamos laborales y llevando a cabo las gestiones ante el Estado.

En la radio, Ortíz comunicaba a la comunidad que «debemos comenzar a hablar ya del cierre de un comercio más en la ciudad». El sindicalista explicó que la firma ya se retiró definitivamente y que habrá que comenzar a pensar en cómo solucionar la deuda que tiene con los trabajadores.