Femicidio en Solís Pizarro: Porqué la familia de Rocío acusa a la familia del femicida

Una de las hermanas de la joven asesinada en Solís Pizarro cree que hubo encubrimiento. El hecho se conoció en la casa del hombre que habría matado a su novia y luego se suicidó.

Gritos de profundo dolor y desgarradores llantos se escucharon el domingo cerca de la medianoche afuera de una vivienda ubicada en la calle Los Ñandúes y avenida Santa Inés, en el barrio Solís Pizarro, donde una joven de 26 años identificada como Rocío González, y su novio, Exequiel Mendoza, de 21, aparecieron sin vida. En diálogo con El Tribuno, una de las cinco hermanas de la víctima, Yanela González, apuntó contra la familia del joven que «se suicidó» después de asesinar a su pareja, «encubrió el hecho, sabía que ese monstruo la golpeaba a mi hermana y nunca dijeron nada, al contrario, siempre trataron de cubrirlo».

En medio de tanto dolor, efectivos de la comisaría 102 de Solís Pizarro, a cargo del subcomisario Zárate, llegaron al lugar y constataron lo ocurrido. La mujer de 26 años yacía en la cama de una de las habitaciones y en el mismo lugar el joven de 21 también estaba muerto, fue encontrado colgado por familiares de él y su novia. En la escena del crimen también estuvo presente la fiscal Mónica Poma de la Unidad de Femicidios del Ministerio Público Fiscal.

La última vez que la familia de Rocío la vio con vida fue el sábado por la mañana. «Ella salió de casa a las 9 porque se iba a trabajar. Desde ese momento no supimos más nada, tenía que volver a las 14 y nunca llegó. La llamamos varias veces y no respondía, él tampoco, nos enviaba directamente al buzón de voz», contó Yanela entre lágrimas, sin consuelo.

«Las horas pasaron y cerca de las 20.10 llegamos a la casa de él -por Exequiel Mendoza- y nos atendió un tío, nos dijo que no sabía si estaba, que se iba a fijar. Volvió y señaló que su sobrino había llegado borracho pero que a la mañana había estado con mi hermana, no sabía más porque estaba borracho y se tiró a dormir, y nos cerró la puerta», agregó la hermana de Rocío.

«Amenazamos con que si él no salía y daba la cara íbamos a llamar a la Policía, el hombre -por el tío de Mendoza- llegó hasta la puerta de la habitación pero no podía abrir, en ese momento comenzaron a alertar a otros familiares de él y seguía sin poder abrir la puerta. Entramos a la fuerza, mi cuñado tiró la puerta de la habitación de una patada. No entendemos cómo ese señor no se dio cuenta de lo que ese monstruo hizo con mi hermana», expresó Yanela.

La escena de esa pieza era lúgubre, trágica y absolutamente triste. «Ella estaba en la cama muerta y él ahorcado. Mi hermana estaba toda golpeada, le salía sangre por la nariz, la boca, tenía la cara morada y la panza roja», describió Yanela hasta donde pudo el escalofriante momento en que junto a familiares observaron perplejos el femicidio del que habría sido víctima su hermana mayor.

Cuando ingresaron a la pieza «mi cuñada le hizo RCP (reanimación cardiopulmonar) a mi hermana pero era tarde, estaba fría y un poco hinchada. Llamamos a la ambulancia que nunca llegó, después de 15 minutos se hizo presente un patrullero y nos sacaron porque en un momento nos agarramos con los familiares de él cuando comenzaron a insultar a mi hermana. Nos sacaron a nosotros y a ellos los dejaron adentro, eso no está permitido. Lo cierto es que mi hermana estaba toda marcada», expresó Yanela.

Interrogantes

Lo que la familia de Rocío González no sabe a ciencia cierta e intenta llegar a la verdad es qué pasó con la joven el sábado por la mañana, cuando a las 9 salió de su casa. «Ella trabajaba de empleada doméstica, nosotros hablamos con la patrona de mi hermana y nos dijo que no se presentó. Él la pasó a buscar directamente a la hora que ella entraba porque solía hacer eso, llevarla al lugar de trabajo. Pero esta vez nunca llegó».

A partir del relato de una de las hermanas de la víctima quedan sueltos varios interrogantes sin resolver. Primero habrá que certificar si efectivamente Exequiel Mendoza pasó a buscar a su novia esa mañana y a partir de ahí, ¿dónde la llevó?, ¿a qué hora ingresó a su casa en Solís Pizarro? y ¿dónde fue ultimada la joven?, entre otras preguntas.

Según la familia de la malograda mujer, «hay una testigo que es clave, quien el sábado a las 17 se hizo presente en la casa de Solís Pizarro y vio que había varias personas en el interior de la vivienda».

«Ella quería dejarlo pero “él la acosaba y no la dejaba en paz”

Hermana mayor de cinco mujeres y un varón, y madre de dos menores, una nena y un varón, ninguno hijo del joven que se habría quitado la vida, Rocío González dejó un vacío enorme. Los pequeños quedarán bajo la guarda de su padre, quien vive en otra provincia. Acerca de la relación que la víctima tenía con su pareja, Exequiel Mendoza (21), su hermana Yanela contó que hacía cuatro años que tenían una relación, pero ella “quería alejarse y él no la dejaba en paz, la acosaba y perseguía todo el tiempo”.
“No llegó a denunciarlo pero lo quería dejar y nunca pudo, él era violento, además de obsesivo con ella y la seguía todo el tiempo; también le pegaba”, sostuvo una de las hermanas de la víctima y agregó: “Supimos que iba a una curandera que le decía cosas de ella y él reaccionaba contra mi hermana. Entonces se quería alejar”.
Había una relación “inestable”, estaban juntos y un tiempo separados, “creo que había más una obsesión que una relación de amor, de lo contrario no habría terminado así”, expresó la hermana de la víctima, e insistió en que “él estaba obsesionado con ella, mi hermana intentó varias veces rehacer su vida sentimental con otras parejas y él nunca la dejó”.
“Hace poco nos empezamos a enterar muchas cosas, como por ejemplo que él la dejaba encerrada en la pieza, la golpeaba y ella nunca se animó a denunciarlo. Las veces que llegaba con algún moretón nos decía que era porque solían jugar a lo bruto. Él tenía antecedentes penales”, señaló la declarante.
Entre lágrimas la hermana de Rocío contó que el sábado a la noche, en medio de la tétrica escena, la familia de Exequiel “empezó a insultar a mi hermana, que por culpa de mi hermana él se había matado porque ella jugaba a dos puntas. Lo justificaron diciendo eso, que por culpa de mi hermana se mató porque lo engañaba. Y en un momento así nos dio mucha bronca porque fue él quien le arrebató la vida, no hay ninguna justificación para algo así. Nadie puede matar a otra persona”.    
 

Femicidios en Salta

Desde el 1 de enero, tras el primer femicidio en el país ocurrido en Salta con el asesinato de Graciela Flores (40), las    muertes de mujeres en manos de algún hombre se sucedieron y hasta el momento son ocho las víctimas de femicidio en la provincia. Según datos de la Fundación Género y Masculinidades, el segundo femicidio fue el de Nancy Villa (14) el 9 de enero, luego el de Macarena Domínguez (28) el 7 de marzo, el cuarto el de Fabiola Echenique (30) el 17 de marzo; dos meses después, el 12 de mayo, se registró el femicidio de Nancy Rodríguez (36), el 20 de ese mismo mes el de Jéssica Solís (29), la séptima asesinada fue Lorena Vique (35) el 8 de julio y por último Rocío Rodríguez (26) el 31 de julio.