Alberto pidió avanzar con la reforma de la Justicia federal

El Presidente estuvo acompañado por la ministra de Justicia, Marcela Losardo, y por Axel Kicillof. «Es necesario que tengamos jueces técnicamente preparados, moralmente probos y una justicia rápida», enfatizó el jefe de Estado.

Casi en paralelo con el fallo de la Corte Suprema de Justicia que avaló temporariamente el traslado de jueces, Alberto Fernández pidió desde Avellaneda que la Cámara de Diputados avance con la reforma de la Justicia federal al tiempo que reclamó “jueces técnicamente preparados, moralmente probos y una justicia rápida”.

Fue una jornada de reclamos institucionales al Congreso. No sólo de parte del Presidente. En la resolución del per saltum, el máximo tribunal exhortó al Poder Legislativo nacional a que dicte una ley que reglamente el traspaso de los magistrados. Fue al disponer que los jueces Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia permanezcan en los cargos a los que habían sido trasladados durante el gobierno de Mauricio Macri de manera no definitiva.

Tras conocerse el fallo de la Corte, Alberto encabezó en el partido bonaerense de Avellaneda, la inauguración del Departamento Judicial Avellaneda/Lanús donde afirmó que “el Estado de Derecho es garantizarle al ciudadano que el que delinque va a ser apresado, procesado, juzgado y condenado, y una vez que cumpla su condena pueda volver a la sociedad, donde nosotros debemos ayudarlo a que se reinserte como corresponde. Pero para que todo eso sea posible es necesario que tengamos jueces técnicamente preparados, moralmente probos y una justicia rápida”.

“Los años que nos precedieron no fueron un buen ejemplo. Los espías mezclados entre los jueces no son un buen ejemplo. Tampoco usar a los jueces para perseguir opositores ni presionar a gente para que se arrepienta e involucre a otros en las causas”, fue la crítica presidencial. “Eso es el mal uso de las instituciones de un gobierno de turno, y nosotros no queremos nada de eso”, advirtió.

Durante el acto, acompañaron al jefe de Estado el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Marcela Losardo; los ministros del Interior, Eduardo de Pedro; de Obras Públicas, Gabriel Katopodis y el intendente local, Jorge Ferraresi. Asistió también el presidente de la Suprema Corte de Buenos Aires, Daniel Fernando Soria.

“Cuando me dicen que ahora vamos a volver a la normalidad, les digo: ¿qué es la normalidad?. Porque la que conocí antes de la pandemia es una normalidad que genera mucha injusticia, mucha desigualdad, mucho desequilibrio. Es un orden que no mostraba el mejor funcionamiento de las instituciones de la democracia, que no nos ofrecía la mejor seguridad ni la mejor justicia”, señaló Fernández.

Al acto asistieron también 22 intendentes e intendentas de localidades bonaerenses. La semana pasada, y ya en clave de campaña electoral, el Presidente había encabezado actos junto a Kicillof en Ezeiza, Luján y Lomas de Zamora. Ayer volvió al conurbano con el gobernador, esta vez en Avellaneda. Uno de los intendentes más cercanos al jefe de Estado, Juan Zabaleta, recibió en Hurlingham al ministro de seguridad bonaerense, Sergio Berni, durante un acto de entrega de móviles policiales para reforzar la vigilancia en el municipio. “Tenemos que interpelar a la clase media para salir adelante todos juntos y apoyar este proceso de unidad en la diversidad fortaleciendo al Presidente”, explicó Zabaleta en diálogo con Ámbito.

Por su parte, el gobernador Kicillof sostuvo en Avellaneda que la inauguración del nuevo departamento judicial va en línea con acercar el acceso de la población a la Justicia y remarcó: “Nuestra Suprema Corte ha tratado de eludir todas aquellas cuestiones negras y oscuras de las persecuciones y ha permitido que nuestro sistema judicial funcione como corresponde, y ante eso respondemos dándole todo nuestro apoyo para que siga aplicando el derecho tal cual es, sin bandería política y sin persecuciones”.

Tras la actividad oficial, el Presidente compartió un asado con Kicillof y los intendentes. Allí, entre mollejas, chorizos, vacío y masas secas de postre, Alberto se pronunció a favor de la reelección de los intendentes sin límite de mandatos. “De Néstor aprendí la importancia de los intendentes. Son los que están en el territorio y dan las soluciones a los vecinos. Si los eligen es porque hacen las cosas bien y, no hay por qué limitar sus mandatos”. Estallaron en aplausos, entre otros, Mariano Cascallares (Almirante Brown), Julio Zamora (Tigre), Gustavo Menéndez (Merlo), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Mayra Mendoza (Quilmes) y Martín Insaurralde (Lomas de Zamora). En 2016, durante la gestión de María Eugenia Vidal se aprobó en la Legislatura bonaerense una ley que limita la reelección de los jefes comunales de la provincia a dos mandatos, con retroactividad a la elección del 2015. Esa anomalía jurídica, sumado a la ausencia de límites prevista en la Constitución de la provincia de Buenos Aires, abrirían un resquicio legal para un planteo de los intendentes tanto del Frente de Todos como de Juntos por el Cambio ante la Justicia electoral.