Si Villa no juega por mucho tiempo en Boca, una cláusula de la FIFA le permitiría rescindir

El Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de jugadores establece que un futbolista puede romper su vínculo si juega menos del 10 por ciento de los partidos en una temporada, bajo ciertas condiciones.

Sebastián Villa no jugó más oficialmente en Boca después del escándalo con la acusación de violencia de género de parte de su expareja Daniela Cortés. Pandemia de por medio, recién en la última semana completó dos amistosos y por ahora seguirá sin ser tenido en cuenta para el plano oficial, una situación que de extenderse en el tiempo supondría un riesgo para el club.

Es que el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de jugadores de la FIFA establece que un futbolista puede rescindir su contrato unilateralmente si juega menos del 10 por ciento de los partidos en una temporada por motivos netamente deportivos.

Está claro que en este caso, con la causa de por medio, los motivos no son sobre su desempeño, más si se tiene en cuenta que el colombiano fue figura del Xeneize hasta marzo y clave para ganar la Superliga. Pero en lo formal sí, ya que su presente fuera del equipo de Miguel Ángel Russo responde a un consenso entre el cuerpo técnico, la dirigencia y el Consejo de Fútbol que no está formalizado.

Será cuestión entonces de interpretación: dependerá de cuándo se considere el inicio y el final de la temporada (la Copa de la LPF terminará el 17 de enero de 2021). También de cuánto demore en resolverse la disputa, judicial o extrajudicialmente. Lo cierto es que por ahora Boca ni Villa contemplan la posibilidad, pero existe.

Si Villa no juega por mucho tiempo en Boca, una cláusula de la FIFA le permitiría rescindir

QUÉ DICE EL REGLAMENTO DE LA FIFA (Art. 15)

Un jugador profesional que en el transcurso de una temporada participe en menos del 10 por ciento de los partidos oficiales disputados por su club puede rescindir prematuramente su contrato argumentando causa deportiva justificada.

En el examen de estos casos, se considerarán debidamente las circunstancias del jugador. La existencia de una causa deportiva justificada se establecerá individualmente en cada caso. En tal caso, no se impondrán sanciones deportivas, aunque podrá exigirse indemnización.

Un jugador profesional podrá rescindir su contrato sobre esta base en los 15 días siguientes a su último partido oficial de la temporada con el club en el que está inscrito.