Asesinó a su hija y se suicidó

El informe preliminar de autopsia de los cuerpos reveló que ambos presentaban una herida de arma de fuego sin orificio de salida. Se trabaja sobre la hipótesis principal de que el padre le quitó la vida a la menor y luego se suicidó.

El hombre residía en Mosconi y se había llevado a la niña para cenar la noche anterior. Jamás la devolvió a la madre. 

Hasta anoche no se había podido determinar con exactitud la hora en que Pereyra asesinó a la más pequeña de sus hijas para luego quitarse la vida. Se confirmó que la propia Policía localizó el vehículo, un Ford Escort color crema, al costado de la ruta nacional 34, entre las localidades de General Ballivián y Coronel Cornejo. 

Llamó la atención de la fuerza de seguridad -que ya había recibido la denuncia de la exesposa de Pereyra y madre de la infortunada nena- que el vehículo estacionado se encontraba con la puerta del acompañante abierta. Los efectivos se acercaron al rodado y se dieron con el terrible cuadro: ambos yacían sin vida. 

El fiscal penal de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas de Tartagal, Pablo Cabot, informó que en el marco de la investigación que se lleva adelante por el hallazgo de dos personas sin vida en el interior de un automóvil, a la vera de la ruta nacional 34, se pudo confirmar mediante la autopsia realizada en el Servicio de Tanatología Forense del CIF Orán, que padre e hija presentaban cada uno una herida de arma de fuego sin orificio de salida en la zona del cráneo.

De las primeras tareas investigativas desplegadas y de la entrevista mantenida con la madre de la niña de 8 años, se trabaja como hipótesis principal que Raúl Eduardo Pereyra le disparó a su hija y luego se quitó la vida con la misma arma larga encontrada en el vehículo.

Cabot dispuso distintas medidas y pericias, entre ellas de balística, que permitirán esclarecer lo sucedido sobre ruta nacional 34  entre las localidades de Coronel Cornejo y General Ballivián.