Late en Dylan el corazón donado por el niño salteño

Se cumplieron las primeras 30 horas del trasplante al nene de 4 años.Una niña de Tartagal de 11 años, bajo tutela estatal,recibió uno de los riñones.

La única posibilidad de vivir que tenía Dylan Gómez, un pequeño de 4 años oriundo de la provincia del Chaco, era un nuevo corazón. Parecía algo imposible, pero al mismo tiempo su familia nunca perdió las esperanzas. El milagro se produjo y ya se cumplieron las primeras 30 horas en las que late en Dylan el corazón donado por el niño salteño de 9 años, que sufría crisis epiléptica y le ablacionaron órganos el lunes a media mañana en el Hospital Público Materno Infantil.

Dylan está internado en el Hospital Italiano de Buenos Aires acompañado de su papá, Mario Gómez, quien a través de la página de Facebook «De corazón a corazón por Dylan» fue contando brevemente a sus seguidores sobre las últimas horas cruciales que atravesó su hijo. Un torbellino de comentarios le transmitieron y le siguen transmitiendo fuerzas al pequeño.

«Ayer (por el lunes) el doctor me confirmó que la cirugía fue larga y todo salió bien. Ahora hay que esperar para ver cómo evoluciona. Dylan seguirá sedado hasta que pasen las 72 horas y si no hay ningún rechazo de su cuerpo al nuevo corazón le quitarán los sedantes», relató el padre en comunicación telefónica con una radio chaqueña.

El lunes por la tarde Mario posteó: «Ya tiene su corazón latiendo Dylan», la frase se viralizó y conmovió hasta las lágrimas. Luego, ayer al mediodía, publicó: «Dylan ya está despierto… habla y tiene hambre!

En el último posteo que se hizo ayer por la tarde se pedían 60 dadores de sangre cualquier tipo y factor para reponer lo que se ocupó durante la intervención.

Mario Gómez agradeció por todos los medios a la familia donante. Dylan llevaba más de cinco meses esperando un corazón, había ingresado el 1 de mayo en emergencia nacional y era primero en la lista de espera. Nació con una miocardiopatía hipertrófica que, de acuerdo con los especialistas, solo podía superar con un trasplante.

El destino de uno de los riñones

Una niña de Tartagal de 11 años bajo tutela estatal que estaba en primer lugar de la lista de emergencia nacional del Incucai recibió en la madrugada de ayer uno de los riñones que partió el lunes desde Salta. El trasplante se realizó en la Unidad de Terapia Renal del Hospital Garraham de la Capital Federal.

Así lo confirmó la tutora pública oficial, Liliana Valle, quien realizó el seguimiento del caso y gestionó, junto a directora de Pequeños Hogares, Graciela Marañón, el traslado urgente de la niña hacia Buenos Aires para esta intervención. Oficialmente comunicaron que «la nena está en estado delicado, con dos drenajes, una sonda nasogástrica y fuerte medicación para impedir cualquier infección».

Residía en un hogar de la ciudad por una medida excepcional de protección que inició en Tartagal la asesora de Incapaces 2, Eugenia Hernández Berni, ante el Juzgado Civil de Personas y Familia 1 a cargo de Claudia Yance. El alojamiento y tratamiento en el Hospital Materno Infantil fueron dispuestos por la imposibilidad económica de los padres de trasladarse a la Capital.

Campaña a favor del trasplante pediátrico

El papá de Dylan Gómez, Mario, había encarado desde hace varios meses una campaña por la donación de órganos pediátrica, dado que no son comunes y no están incluidos en la ley Justina. “Son muy pocos los donantes chicos, generalmente hay tanta resistencia (de los padres) que se dan más en enfermedades terminales”, había señalado el responsable del Centro Único Coordinador de Ablación e Implante (CUCAI), Raúl Ríos.
El operativo de ablación realizado a un niño de 9 años el lunes pasado en el Hospital Público Materno Infantil fue el primero en el ala pediátrica de dicho establecimiento. Hace algún tiempo se había realizado una extracción de válvulas cardíacas a un bebé en la terapia Neonatal. 
A las 24 horas del trasplante, Mario Gómez dialogó con Radio Nordeste 102.7 y contó cómo vivió el momento tan esperado. “Esperaba el día, pero la verdad no me lo esperaba, por suerte llegó y su corazón ya está ahí, latiendo”, dijo el papá de Dylan invadido de felicidad. 
“Anoche me dejaron verlo, estaba hablando con los enfermeros y él me escuchaba y movía las manitos y eso me generaba una alegría inexplicable”, relató Mario quien se enteró de que su hijo recibiría un nuevo corazón a las siete de la mañana del lunes.