Cuatro años para un sargento de la policía por golpear a su esposa

Roberto Borja pasará cuatro años en prisión. La víctima reveló que el hombre la pateaba en el piso, ahorcándola hasta desmayarla. Hasta simuló ejecutarla con su arma reglamentaria.

El sargento de la Policía de la Provincia de Salta, Roberto Borja, fue condenado a cuatro años de prisión efectivo por ser considerado responsable de lesiones agravadas por abuso sexual, desobediencia judicial y coacción con armas. La víctima fue su ex pareja, mujer a la que el mismo Borja había denunciado por lesiones (cuando la mujer trataba de defenderse).

En julio del año pasado, Ana Cecilia González se había presentado ante la justicia para ratificar lo que ya había denunciado en la comisaría, que su esposo Roberto Darío Borja la “molía a golpes”. Que le ponía el cañón del arma reglamentaria en el cuello y simulaba que la iba a ejecutar. Que una vez abusó sexualmente de ella. La insistencia en la justicia tenía que ver, sobre todo, en que pese a la gravedad de los delitos denunciados, el hombre ni siquiera había sido imputado.

Ana dialogó con LA GACETA momentos antes de realizar ese pedido de imputación contra quien es ahora su ex marido. Contó hechos de violencia escalofriantes: golpes de puño, patadas, y sistemáticos simulacros de ejecución.

Los hechos de violencia venían desde hace mucho tiempo. Pero recién en Noviembre tomó el valor para separarse. Fue después de una paliza, propinada por quien trabaja como instructor de defensa personal de la policía.

La violencia ejercida en este caso por un hombre es solo una parte del problema. Lo más grave es la violencia estatal. “Lo peor es que al ser un sargento de la policía, nadie me quería tomar la denuncia”, dijo.

La fiscalía, en su momento ordenó que se le retire el arma reglamentaria al agresor quien la usaba como diversión simulando ejecuciones a la madre de sus hijos. También se le estableció medidas como prohibición de acercamiento (la cual no acató) y se le suministró botón antipánico.