Veganos separan a los gallos de las gallinas para «evitar abusos»

El santuario animal Almas Veganas es un «colectivo antiespecista, transfeminista y libertario que lucha por la liberación animal y de la tierra», según se autodefinen en su cuenta de tuiter.

Esta semana, este santuario que está en contra de la explotación animal y cuya residencia física se encuentra en Girona, España, se volvió popular por la difusión de un video donde las protagonistas aseguran, entre otras cosas, que tuvieron que separar a los gallos de las gallinas «porque no queríamos que las violaran».

En el video se ve a dos mujeres en una especie de granja que aseguran: «Los huevos son de las gallinas. Nosotres (sic) les devolvemos sus huevos porque son suyes». A continuación, las jóvenes estrellas los huevos contra el suelo, y sentencian: «Los huevos no están fecundados, porque nosotros tuvimos que separar los gallos porque no queríamos que las violaran, aunque fuera su naturaleza, porque ellas sufren». Las imágenes se acompañan con el la etiqueta #huevosesesclavitud.

A raíz de la difusión de estas imágenes, las mujeres fueron entrevistadas por un programa español llamado «Todo es mentira», que se toma a la broma la realidad de España y del mundo. Allí, las mujeres sintieron que se habían mofado de ellas, y entonces realizaron otro video para explicar sus posturas con respecto a su ideología y cruzar a todos los que, desde las redes, se habían reído de sus convicciones.

En este nuevo video, las mujeres, que nunca se identifican, aseguran que sabían que en el programa televisivo se iban a burlar de ellas -«nos invitaron para ridiculizarnos»- pero igual aceptaron para difundir su mensaje.

Luego se quejaron de que en las redes se banalizó el lenguaje inclusivo, que para ellas es importante. «Nosotres hablamos con la e porque sabemos que el género es mentira, es una cuestión social. No creemos en el binomio hombre mujer y les persones humanes son muy diversas y queremos incluirles a todes».

Luego se refirieron a la expresión más comentada en el primer video, sobre la separación de los gallináceos entre machos y hembras para evitar abusos. «Si podemos entender la violación como un abuso o cópula no consentida y violenta, podemos deducir que la gallina no quiere ser montada por el hecho de que intenta huir, y además son heridas por los espolones de los gallos», aseguró una segunda joven en el video.

«Los huevos son de las gallinas, son suyos, porque los ponen ellas, porque son su menstruación. Comérselos es robárselos y financiar la esclavitud animal», agregó una tercera mujer en el video.

Finalmente, esta misma joven explicó la función del santuario, que no era para que se reproduzcan los animales, si no para protegerlos. Además, agregó: «Difundimos y visualizamos la explotación animal para que la gente se dé cuenta lo que está financiando».

Para el final, la activista vegana fue un poco más allá en su planteo y fue dura con los no concuerdan con el veganismo: «No hay término intermedio, o eres vegano o financias la explotación animal. Comer animales es fascista».