Asesinaron a un indigente en Tartagal

El cadáver estaba en el jardín de la terminal; hasta el cierre de esta edición no había detenidos. Presumen fue una pelea entre hombres en situación de calle.

Cuando la jornada sabatina ingresaba en sus últimas horas, el horror se hizo presente en la terminal de ómnibus de Tartagal. Una persona yacía en el jardín con una certera puñalada en el dorso, un menor descubrió el cadáver y alertó al encargado de la limpieza. Hasta el cierre de esta edición no había ningún detenido, las primeras sospechas sindicaban a un hombre, también indigente, como el autor del crimen.

Fuentes policiales le confiaron a El Tribuno que la víctima fue identificada como Gonzalo Olivera de 31 años, quien al parecer estaba en situación de calle y había decidido quedarse en la zona de la terminal donde pasaba sus días. Al parecer había estado junto a otro u otros sujetos la noche del sábado, previo a su trágico final.

Según las fuentes consultadas, el menor habría pasado cerca de las 20 del sábado por el jardín de la terminal de la norteña ciudad y advirtió el inmóvil bulto, le llamó la atención y se acercó. Sin imaginar lo que podía encontrar abajo de una humilde y vieja frazada, el niño destapó el bulto y halló el cuerpo del indigente arriba de un charco de sangre.

El encargado de la limpieza en la terminal fue alertado por el muchacho y rápidamente se trasladó hasta el jardín donde certificó la presencia de un hombre tendido en el piso. Llamaron al Sistema de Emergencias 911 desde donde se pusieron en contacto con la Fiscalía Penal de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas de Tartagal, a cargo de Pablo Cabot, quien se encargó de solicitar las primeras diligencias acerca de lo ocurrido.

Además de la policía salteña intervino personal de la Brigada de Investigaciones, «en el lugar se constató que el hombre, se trataría de un indigente quien convive con otros en el lugar, murió por un corte profundo en el cuello», señalaron investigadores.

Desde la Fiscalía interviniente analizan las cámaras de seguridad que hay en la zona, como también las que están sobre la ruta nacional 34, el objetivo es saber si la persona que habría perpetrado el crimen fue registrada por alguna de las cámaras. «En ese sector conviven muchos indigentes y se pelean casi siempre en ese mismo lugar, por eso creemos que algunos de ellos fue el que le infligió la herida en el cuello a la víctima», sostuvieron los investigadores.