No llegó la ambulancia ni bomberos sólo los vecinos que no pudieron salvarle la vida

 

La mujer recuerda que su hermano Roberto, junto a su sobrino de 13 años y otro hermano menor de la víctima, habían llegado cansados del campo y se acostaron en la casilla de madera ubicada al fondo de la casa de su madre en la localidad de Rosario de Lerma.

A eso de las 1.10 de la madrugada, según cuenta  por Radio Vos su hermano más chico “ sintió un calor sobre él. Cuando despertó estaba el fuego arriba de él”.

En ese momento salió corriendo sin darse cuenta que su hermano con su hijito estaban en la habitación de al lado. Fue hacia adelante del terreno donde vive el resto de la familia, pensando que estaba solo en la casilla para pedir ayuda y apagar el incendio.

Con los pedidos de ayuda salieron todos, pero ya estaba bastante avanzado el fuego, en eso salió corriendo el hijo de 13 años del fallecido. Dijo que su papá estaba desvanecido, que él lo había tratado de cargar hasta el living comedor pero las fuerzas no le alcanzaron. Pidió ayuda a su tío, y entonces ingresó pero no pudo sacarlo por el fuego, finalmente otro  hermano intentó hasta que logró sacarlo.

La mujer acongojada recordó: “Vecinos nos ayudaron, sacaban agua de las casas, subieron  a los techos, tiraban agua y él intentaba sacar a su hermano. Lo sacó por los hombros desde la remera hacia afuera, en la oscuridad no se veía nada”.

A todo esto, de acuerdo al relató de la mujer, un vecino fue hasta el puesto de bomberos a 300 metros del domicilio, pero no había nadie.

En cuanto a su hermano Roberto, contó que al momento de sacarlo estaba vivo, llamaron a la ambulancia pero como demoraba lo trasladó en un vehículo particular a la guardia del hospital local. Al revisarlo constaron que estaba ya intoxicado, quemado el cuero cabelludo y la piel. En consecuencia, fue canalizado  y llevado en código rojo al San Bernardo.

“Luego lo canalizaron y lo llevaron en código rojo a Capital. Estuvo en terapia peleando por su vida 3 días hasta que falleció, sus vías respiratorias estaban quemadas. Inhaló el calor, estaba con respirador artificial. Roberto tenía 31 años y padre de dos hijos de 13 y 7 años” lamentó Noemí.

Finalmente, el incendio fue sofocado por el accionar de los vecinos. Las perdidas fueron totales ya que sólo quedó el contra piso de la casilla de madera.